lunes, 6 de julio de 2009

No sólo en Runequest puedes llevar como PJ a un pato

Buenos días/noches a todos. Tras la resaca (relativa) del acontecimiento del fin de semana, paso a añadir el tercero y último de los ítems para el primer ciclo del club. Como comentaba en el primer mensaje, es, posiblemente, el menos doloroso de los desembolsos que hago con cada vez menos regularidad en comics. Quién me ha visto con 15 años renegando de todo lo que no fuese Marvel y quien me ve a día de hoy, coleccionando casi más comic europeo que de cualquier otra clase. Pasamos a hablar, entonces, de La Mazmorra.

La Mazmorra es una colección de álbumes francesa (Donjon se llama en el original) escrito magistralmente por Joann Sfar y dibujado demencialmente (¬¬) por Lewis Trondheim, que cuenta la historia de una atracción turística para héroes de fantasía llamada así, La Mazmorra

…y cuando digo atracción turística no estoy siendo sarcástico. Estoy siendo veraz y definitivo. La Mazmorra es… un negocio, una especie de ruleta (rusa) de la fortuna para aventureros que desean lo que todos los que hemos cubierto una hoja de personaje de Ad&d: Fama, Fortuna, Poder, Dinero, etc. Curioso, ¿eh?

Evidentemente, en todos los álbumes revolotean accesos de ironía y parodia como el del párrafo anterior. Humor sencillo, chistes verdes, blancos, macabros… y es que La Mazmorra no es Ad&d (afortunadamente). Es una fábula (literal, los personajes son animales, reales o de fantasía) contada con mucha maestría y desgranando los tópicos del rol y la fantasía clásica con una imaginación brutal. Acercándolos, a veces, a las doctrinas de la vida cotidiana contemporánea, socavando muchas otras mitos de la adolescencia (pienso ahora mismo en Karate Kid… leed el tomo 3 :) ). En cada tomo hay una densidad enorme de matices, criaturas, sexo, objetivos, gore, racismo, filosofía, metafísica, HUMOR, épica… y mucho más.

Tanto que no sé como seguir. Está muy de moda hacer definiciones del tipo: “…Es una mezcla entre [referencia cultural sectaria 1] y [referencia cultural sectaria 2], pero pasado por el filtro de alguien como [autor de referencia cultural sectaria 3]…”. Bueno, pues yo tendría que empezar por eliminar aquellas referencias que NO identifico en los álbumes de La Mazmorra. Son tan sibilinas, de todos modos, que la mayoría de las veces no las localizas sin forzarlas, así de fuerte es ea originalidad del conjunto. Tanto que hasta su concepción cronológica es superoriginal: En una época en la que comienzo a escuchar en muchos argumentos y guiones el término“Fast forward”, La Mazmorra lo implementa de modo muy curioso: No existe una mazmorra, sino una en cada segmento temporal en el que se dividen sus historias: Amanecer, Cénit, Crepúsculo y Monstruos, donde cada una de ellas se supone estarán compuestas de ¡100! Álbumes y que narran las aventuras de los personajes que orbitan alrededor de ella durante distintas épocas y que son herederos y ancestros de sus predecesores y sucesores, respectivamente. Así, tenemos a Herbert, el Pato ( ver imagen superior ), un pusilánime, vago y cobarde de buena familia que tiene que aprender por la fuerza a valerse en un entorno hostil de la mano de su amigo Marvin el Dragón Rojo, mala bestia donde las haya pero cuya religión le prohibe pegar a aquellos que le insultan.

¿Veis? ¿Es o no es demencial?...

Para terminar, comentarios sobre los autores. Personalmente, Joann Sfar es uno de los tipos en los que no me importaría reencarnarme. Al igual que otros monstruos del comic como Brian Michael Bendis (ya le tocará por aquí algún día SEGURO) tengo la suerte de no haber leído nada suyo que no me encantara. Además, es europeo, y se nota en la lectura de sus diálogos. Parecen mucho, mucho más realistas y cercanos a nuestro modo de hablar y escribir en castellano.

Además de
La Mazmorra, que lo ha ganado todo, todo, ha escrito otras cosas muy majas como El Gato del Rabino, La Hija del Profesor o Klezmer (todo en castellano en Norma Editorial). Todo bueno, además empieza a rodar una peli como director de la que ya comentaremos algo, supongo.

No tengo tan buena opinión de su dibujante, Lewis Trondheim, no porque no me guste, sino porque:

1.- En comparación, Sfar es un monstruo.
2.- Crecí artísticamente enamorado de gente como Larry Elmore, Jim Lee, Michael Zulli, Angus McBride o Dave McKean, y si veis sus dibujos, coincidiréis conmigo en que no tiene mucho parecido. Sin embargo, creo que La Mazmorra no sería lo mismo sin él. Además, le tengo mucho aprecio a otras de sus obras, como Lapinot o Desocupado. Como a todos los dibujantes, no los voy a describir ni comentar demasiado, ya que para muestra, un botón:

Páginas sueltas de La Mazmorra:

En fin, este es mi último mensaje con la trilogía de recomendaciones. Espero os gusten mucho, si decidís echarles un ojo. Sin más os dejo hasta la siguiente, esperando vuestros comentarios y con los enlaces pertinentes a la recomendación del día. Cuidaos.

Enlace a la página de Norma Editorial, reseña sobre La Mazmorra

Video interesante de Sfar celebrando sus 10 años de Mazmorras

viernes, 26 de junio de 2009

El hijo del Agente Cooper trabaja en Hacienda


Como segunda entrada voy a añadir una serie de tv de hace algunos años, que consta de únicamente 7 episodios, con lo cual os lo podeis ver en una semanita si, como a mi, os engancha desde el principio con esa estética entre surrealista y serie B. Se trata de Push, Nevada, serie del año 2002 co-creada por Sean Bayley...

...no os suena, supongo... y...

¡¡Ben Affleck!! ESE Ben Affleck tan glorioso de películas como Daredevil (no sigais el enlace, por favor), Phantoms, Las Fuerzas de la Naturaleza o Pearl Harbour (tampoco pincheis en estos, os lo ruego)... De todos modos, yo particularmente estoy encantado con el resultado de este trabajo, como de tantos otros ( Paycheck es magnífica, HollyWoodLand, sus papeles en las pelis de Kevin Smith ) especialmente su primer trabajo como escritor con El Indomable Will Haunting... Así que no vamos a desdeñar este proyecto que cayó en saco roto y, lamentablemente, con final inconcluso.

La historia narra las andanzas de Jim Prufrock, un inocente e inquebrantable inspector del Departamento de Hacienda de Estados Unidos que en uno de los peores días de su vida recibe por equivocación un fax desde un casino de la ciudad de Push (Nevada) que presenta un resumen contable con graves fraudes fiscales. Ni corto ni perezoso se persona en el estado, la ciudad y el local en cuestión.

A partir de aquí empieza a aparecer la fauna de Push: indigentes religiosos, mecánicos sabelotodo, mafiosos, terratenientes, mujeres fatales, asesinos profesionales sacados de un comic de Frank Miller... todo con una atmósfera soberbia, un filtro granulado de cámara que le da un aire indie y un regusto a Twin Peaks que ya se intuye desde la primera conversación telefónica del desafortunado inspector y su secretaria (¿La mejor tarta de moras?). Todos los personajes tienen algo de irreal, de arquetipos de novela negra que ocultan oscuros secretos. Y la mayor parte, con más o menos suerte, amenazan al pobre protagonista para asustarle y echarle del pueblo. Ni que decir tiene que no lo consiguen... y éste continúa moviéndose por entre el censo perturbado de Push aprendiendo poco a poco a adaptarse, haciendo cosas que en su sencilla vida de funcionario jamás hubiera supuesto que haría y descubriendo partes de un misterio que cada vez parece más alejado del fraude fiscal.

Seguro que os suena si habéis visto la serie estrella de David Lynch. De nuevo, os pediría que la vieseis sin prejuicios o altas/bajas expectativas. Que la escriba Ben Affleck no tiene que hacerle daño, ni que se compare con obras maestras del pasado. Push Nevada es Original, tiene vida propia y es, probablemente, la serie que más he lamentado en mi vida que se haya cancelado antes de su final previsto. Todos los que la veais, y lleguéis al séptimo y último capítulo, entenderéis por qué lo digo, y estaréis tan jodidos como lo estuve yo.

Hasta entonces, no voy a meter spoilers ni fusilar la trama, sólo os afilo un poco los dientes. Os gustará y punto. No hay más que decir. Para el que esté interesado, me temo que sólo hay dos modos de conseguirla: Sergio Pernas, o yo, porque no es posible encontrarla en dvd si no es de importación. En su momento se emitió en españa, traducida, y en un canal de cable, con lo que temporalmente estuvo disponible en distintos "medios". Os dejo unos enlaces de relevancia que podéis encontrar de interés:

Temporada 1

Artículo en Pizquita.com

Primera Sangre

Hola a todos los que tempranamente habéis clickado en "Sí" a ese mensaje curioso que os habrá llegado al mail, gracias por investigar el origen, y no suponer que ese nombre tan raro en inglés era otra oferta de Viagra o afecto negociable por Paypal... Ya sabéis donde estáis, supongo, asi que omitiré la presentación. Iré directamente al grano:

Se suponía que el homenaje a Miguel le tendría a él como primer "padrino", el nos diría qué nos hemos perdido estos días, o meses... pero claro.

Se nos casa mañana, y no es plan. :)

Llevo un rato pensando qué puedo compartir aquí, qué no conoceréis, sabiendo como se que sois bastante ávidos en lo que a ocio sectario (me niego a decir "frikadas") se refiere. No es lo mejor que hay, pero si lo mejor que se me ha ocurrido, así que, ahí va: Las recomendaciones del primer mensaje son un libro, recopilación de artículos de guerra, una serie cancelada hace años en su primera temporada, y un comic francés de los muy pocos que no me duele pagar a tocateja.



Guerra Mundial Z, de Max Brooks, es un libro de ¿ficción? que recopila entrevistas hechas por un periodista de la Gran Guerra contra los Zombies, desde su comienzo en una provincia agrícola china hasta su casi total erradicación a lo largo del mundo. A mucha gente le echa para atrás la coletilla de "ensayo" o "libro documental". Sin embargo, el método narrativo en este caso es muy acertado y ameno. Se deja leer fácilmente, engancha, y tiene ese peculiar olor macabro que nos llama la atención cada vez que escuchamos la palabra "zombie". NO ES GORE, lo cual para mi es una bendición, y a pesar de parecer un ladrillo se puede leer como un libro de cuentos cortos, correspondientes a los distintos protagonistas de cada entrevista.
El autor es un conocido guionista y escritor americano, que ha trabajado para la tele en varias series, sketches del Saturday Night Live, y es autor de otro conocido libro: Zombie: Guia de Supervivencia, del que seguramente ya hablaremos otro día por aquí (¿verdad, Lolo?). No tiene relevancia decir que es hijo del Mel Brooks que todos conocemos, porque no tiene mucho que ver con las historias de su padre... aunque comparte en ciertos párrafos un peculiar sentido del humor racial que nos lo recuerda... aunque hay que verlo como un autor en sí mismo y no como prolongación de ningún antecesor. Os dejo enlace para pedir el libro, si interesa, en mi tienda de mano en internet:

La Guerra Mundial Z, de Max Brooks, en Cyberdark.net